
Ten en cuenta que tu operador te cobrará 0,50 € por minuto por las llamadas.
En Orange Cyberdefense, la rapidez es clave a la hora de hacer frente a las ciberamenazas. Ayudamos a las empresas a responder de forma eficaz, reforzando sus equipos con nuestra reconocida experiencia.
Nuestros expertos actúan rápidamente para identificar, contener y eliminar las amenazas, garantizando al mismo tiempo la continuidad de tus actividades. Si es necesario, podemos desplazarnos a tus instalaciones.
Puedes llamar a nuestra línea de atención al cliente todos los días, a cualquier hora. Los clientes que hayan contratado un servicio reciben un recordatorio en el plazo establecido en el acuerdo de nivel de servicio (SLA).
La primera llamada de consulta es gratis.
Detección rápida de amenazas para minimizar el impacto de una brecha de seguridad.
Recibe un informe diario sobre el estado de los trabajos, un informe detallado de incidentes y un resumen posterior al incidente con todas las conclusiones.
Más de 50 colaboradores activos en toda Europa. Un equipo con experiencia en la resolución de incidencias, que cuenta con el apoyo del CSIRT (Equipo de Respuesta a Incidentes de Seguridad Informática), está a tu disposición para ayudarte.
Podemos trabajar con cualquier sistema.
Con el creciente traslado de infraestructuras a la nube, el CSIRT ha observado un aumento significativo de las violaciones de seguridad en los servicios en la nube. Las causas de estas violaciones van desde el uso de técnicas sencillas, como el relleno de contraseñas y los ataques de phishing, hasta ataques mucho más avanzados y selectivos. El objetivo de Orange Cyberdefense cuando se trata de un incidente relacionado con un servicio en la nube es determinar la causa raíz del ataque y asesorar a nuestros clientes para evitar que se repita en el futuro. Siempre que sea posible, el CSIRT también se esforzará por mejorar los aspectos generales de seguridad para reforzar tu infraestructura en la nube.
En los últimos 12 meses, el CSIRT ha detectado dos tipos de ransomware. El primero es el más habitual: un usuario hace clic en un enlace de phishing no dirigido, lo que provoca, a través de diversos vectores de ataque, que el sistema del usuario se infecte con un ransomware. Este tipo de ataque no suele utilizar variantes que se propagan por sí solas y es relativamente fácil de contener y erradicar.
El segundo tipo es mucho más peligroso. El CSIRT ha observado que los atacantes logran infiltrarse en una red y, a continuación, utilizan diversas herramientas de ataque para obtener privilegios cada vez mayores. Una vez que se hacen con el control de la red, instalan y activan un ransomware muy sofisticado. Estos ataques suelen afectar a la mayor parte del parque informático del cliente, incluyendo la eliminación de las copias de seguridad. La experiencia del CSIRT demuestra que estos ataques posteriores son difíciles de solucionar y que resolverlos puede costar millones.